Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que publicamos algo en el blog. Hemos estado muy ocupados tanto por temas académicos como personales y nos ha sido imposible actualizar este espacio todo lo que nos habría gustado.
Para nosotros es un entretenimiento más jugar a juegos antiguos y poneros por aquí nuestras impresiones, probar juegos desconocidos y escuchar temazos ya clásicos. Pero el tiempo no es infinito y esto no deja de ser eso mismo, un entretenimiento. Por supuesto, agradecer a los lectores, a los que han comentado y a los que no se han atrevido. Todas las visitas acumuladas no se han hecho solas y sin ellas este blog habría parado hace mucho tiempo.
Pero no os alarméis. Pixelados no cierra, simplemente nos tomamos un descanso para poner en orden nuestras vidas particulares. Es probable que volvamos, si bien con cambios necesarios para hacer viable el proyecto. Desde luego, en septiembre u octubre a más tardar os haremos saber el rumbo definitivo del blog.
Muchas gracias por estar ahí y por vuestra comprensión.
Pixelados.


No pretendemos arruinar la infancia de nadie, pero traemos pruebas fehacientes de que la película de Disney Aladdin es un plagio, y no de “Las Mil y Una Noches”, como cualquiera podría pensar, sino de un juego de arcade japonés de 1983 titulado Arabian, un plataformas que mezclaba Donkey Kong con el scrabble de manera casi casi magistral (sin pasarse). Un plataformas poco conocido pero muy colorido y divertido con todos los clichés sobre el mundo árabe que te puedas imaginar, desde alfombras voladoras hasta sacos de dinero. Triste pero cierto.
Out Run es velocidad en estado puro. Un juego imprescindible para los amantes del acelerador y de las chicas guapas. ¿Chicas?, preguntaréis. Si estamos hablando de un juego de carreras, ¿qué tienen que ver unas chicas guapas?. Porque SEGA decidió unir dos conceptos en un juego: los Ferrari, emblema de la velocidad y del lujo, y una chica que te acompaña en todo momento. Fórmula de éxito, desde luego. Nada puede fallar.