Sonic The Hedgehog

Que Sonic es un personaje ya mítico que ha traspasado las fronteras de los videojuegos, al igual que Mario por poner un ejemplo, y que es conocido de forma general por cualquier persona, aunque nunca haya cogido una consola entre sus manos, es algo reconocido por todos. Y qué mejor forma que rendir tributo a semejante mito, desafortunadamente caído en desgracia, que recordando su primer juego y una de sus mejores aventuras: Sonic The Hedgehog.

Sonic fue el personaje creado por la compañía de videojuegos SEGA para competir con el éxito arrollador de Mario, mascota de Nintendo. SEGA se planteó en 1990 reemplazar a su anterior emblema, Alex Kidd, creando un juego que fuese un éxito de ventas. Entre diversos personajes, de los cuales saldrían los futuros secundarios de Sonic, salió elegido el diseño de Naoto Ohsima, diseño al que se le dio el nombre de Sonic. El equipo de desarrollo sustituyó su antiguo nombre de AM8 por el de Sonic Team, muestra de la importancia que iba adquiriendo el nuevo proyecto. Finalmente, el primero juego de la nueva franquicia vio la luz en Mega Drive, la consola de SEGA, en el año 1991, con el nombre de Sonic The Hedgehog.

¡Corre Sonic! ¡Corre por tu vida!

La historia no tiene ningún misterio y podría decirse que es una mera excusa para que Sonic recorra los diferentes mundos sorteando diversos obstáculos. La misión del erizo es salvar a los animales que pueblan el planeta Mobius, secuestrados por el Dr. Robotnik para introducirlos en robots que conquistarán el planeta. Además, para frustrar los planes de Robotnik, Sonic deberá recoger las siete Esmeraldas del Caos.

Los gráficos son en dos dimensiones, mostrando un colorido fantástico. Sonic recorrerá siete fases a lo largo del juego con sus actos cada una (tres actos en las cinco primeras fases y dos en las restantes), unas fases cargadas de imaginación y de detalles que sólo tienen importancia para ambientar la aventura. Al final de cada fase nos enfrentaremos al Dr. Robotnik, provisto de una máquina diferente cada vez, tras lo cual salvaremos de una cápsula a los animales atrapados.

Sonic debe ir recogiendo anillos a su paso, anillos que le protegerán de los diversos peligros y enemigos que se encontrará a su paso, ya que si le dañan con cero anillos en su haber morirá de forma irremediable.

Sonic The Hedgehog es un plataformas. La velocidad es algo secundario. Lo importante es saltar para seguir avanzado o alcanzar diversos objetos. Si vamos corriendo todo el rato, cosa no tan difícil ya que Sonic alcanza una gran velocidad al poco de andar, nos toparemos con algún peligro sin posibilidad de esquivarlo, encontrando la muerte ya desde el segundo acto del juego. Si corres, mueres, ya que la dificultad de los niveles va en ascenso y las oportunidades escasean. Además, el juego tiene una característica llamativa, y es que no guarda la partida, empezaremos desde cero siempre que juguemos, lo que hará que salvar las vidas sea un acto de pura supervivencia.

Corre, si te atreves

La música es reconocida por cualquiera, a poco que suenen los primeros acordes sabremos que estamos ante un Sonic. Fue compuesta por Masato Nakamura, miembro de un grupo pop japonés, quien aprovechó el sintetizador Yamaha YM2612 del que estaba provisto la Mega Drive, para dotar al juego de una banda sonora y efectos de sonido en estéreo.

Como conclusión, decir que Sonic The Hedgehog es un juego atemporal, que no ha envejecido un ápice a pesar de tener 20 años recién cumplidos. Divierte y engancha como pocos juegos saben hacer, es dejar el mando desesperado por morir y cogerlo al segundo para intentar pasar de acto. Un imprescindible.

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2 pensamientos en “Sonic The Hedgehog

  1. Lo de no poder salvar la partida era desesperante. El día que lo acabé estuve tres horas y media seguidas por culpa de ese detalle.

    • Hoy día no se concibe un juego donde no se pueda guardar la partida, pero creo que ese “problema” hace que Sonic sea adictivo hasta tenerte, como dices, horas pegado a la pantalla para pasártelo.

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