FIFA 99

Es tiempo de fútbol. Fútbol del bueno, del divertido, del que se juega en el salón, con los amigos alrededor de una consola. Piques y risas aseguradas y si no le devolvemos el dinero. FIFA fue, hasta PS2, el mayor representante del género futbolístico en consolas. Hoy repasamos una entrega que tuvo lugar un año después de aquella final del mundial que ganó Francia a Brasil por un rotundo 3-0. Una final así sólo podía presagiar un juego igual de bueno… o no, ¡descúbrelo con nosotros!

FIFA estaba en racha. La saga, que se desarrolló más ampliamente en la primera PlayStation, encadenaba éxito tras éxito. Los partidos eran muy vistosos, con gráficos en 3D donde algunos ya pretendíamos distinguir a nuestros héroes particulares. Además, FIFA ya contaba por aquel entonces con una de sus mayores bazas: poseer la totalidad de los derechos de ligas, equipos y competiciones, haciendo posible jugar con cualquier conjunto del planeta.

FIFA 99, ahora con un 30% más de celebraciones chorra.

Electronic Arts, EA para los amigos, encargó del desarrollo de esta nueva entrega para el año 1999 a EA Canada. El listón a batir era de los que crean vértigo, pero se pusieron a ello intentando mejorar en lo técnico y seguir siendo un juego divertido, para lo cual se fueron desviando cada vez más hacia lo arcade, algo que a la larga no gustó a todo el mundo. FIFA 99 vio la luz para PlayStation, Nintendo 64 (con una conversión que aún a día de hoy nutre las pesadillas de numerosos jugones) y Game Boy Color.

Gráficamente el juego es una mejora de la anterior entrega, mejorando el motor gráfico creado para FIFA 98, introduciendo una mayor personalización de aquellos jugadores más célebres, incluyendo diversas animaciones faciales. Además, se mejoraron las distintas animaciones durante el juego, aumentando la fluidez con que transcurrían los partidos. Un ritmo vertiginoso que se alejaba de la simulación propuesta por títulos de la saga ISS Pro.

¿Amarilla? ¡Pero si está fingiendo!

Además de estas mejoras en el apartado jugable, se añadieron nuevos modos de juego, destacando el partido amistoso rápido, hoy presente en cualquier juego de fútbol que se precie; la posibilidad de jugarse un partido al gol de oro, afortunadamente abolido por su manifiesta injusticia; o  la alternativa de crear torneos a nuestro gusto. Es en esta entrega de FIFA, donde hacen acto de presencia, por primera vez, las primeras divisiones de Bélgica y Portugal, y por contra desaparecía la liga de Malasia. Un cambio que no gustó a todo el mundo era la retirada del modo de fútbol sala, un modo de juego más dinámico, rápido y divertido, ideal para partidas rápidas de diversión garantizada.

Las selecciones seguían haciendo acto de presencia en el juego, aunque esta vez se reducía su número a 42. Pese a esto, se incluyó una liga europea, ficticia eso sí, que bajo el nombre de Liga Europea, reunía a los veinte mejores conjuntos del continente.

¡Raúl selección! ¡Raúl... Oh, wait!

Como es habitual en los juegos de FIFA, la música cobra especial relevancia, existiendo una banda sonora oficial que estaba liderada por el tema de Fatboy Slim, The Rockafeller Skank, banda sonora formada en su mayor parte por temas de corte electrónico. Un punto a destacar, como aún a día de hoy es normal, es la inclusión de las voces de Manolo Lama y Paco González en la versión española, unas voces que narran y amenizan el encuentro.

Como conclusión, FIFA 99 es un juego divertido ante todo, gráficamente hoy desfasado, en su momento fue un hito más de EA. El mejor piropo que se le puede echar es que es divertido incluso a día de hoy, y es que jugar con colegas y reírse por un comentario de los narradores, por una jugada especialmente sucia o por un golazo, no tiene precio. El juego bueno es aquel que divierte y entretiene, y FIFA 99 lo hace a las mil maravillas.

Qué tiempos aquellos, equipazo. ¡Roberto Carlos el mejor!

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