Dig Dug

Lo de la minería en los videojuegos no es ninguna novedad. Cavar túneles se hizo un entretenimiento virtual desde 1982, con uno de esos emblemáticos juegos arcade de Namco, Dig Dug. Con versiones para la Atari, la NES y la Game Boy, este título se hizo famoso gracias a su innovador planteamiento de juego. Una verdadera joya.

Descender desde la superficie hasta el subsuelo armados con un inflador de globos tiene su mérito, y más cuando hemos de enfrentarnos a terribles criaturas. Cual exterminadores de plagas, nuestro objetivo en el juego es destruir a los monstruos que habitan bajo nuestros pies, criaturas conocidas como los Pookas y los Fygars, extraños seres con los poderes de Kitty Pryde.

Una dinámica sencilla, de ir sumando puntos con cada enemigo derrotado y escenario superado. Podías conseguir más puntos según dónde y cómo mataras al enemigo, y existía una bonificación especial en cada nivel si lograbas aplastar a dos monstruos con una piedra en la cabeza. Esta era la dinámica para cada nivel, con un número interminable que en la versión de arcade llegaba a 256 rondas. Además el juego contaba con un modo multijugador por turnos.

Aunque parezca un pitufo exiliado, el protagonista de este videojuego esconde toda una historia detrás, que la compañía ha ido confeccionando con el paso del tiempo. Para empezar le han puesto de nombre Taizo Hori, que hace referencia al japonés “Horitaizo”, traducido como “¡Quiero Perforar!”… ya empieza mal la cosa. Se le han adjudicado 3 hijos “legítimos”, participantes de otros juegos de Namco como Mr. Driller, ¡y hasta un divorcio tiene en su haber! (claro, con ese nombre de golfo…).

¿Padre e hijo?... Aquí hay algo raro...

Pero a pesar de toda la polémica rosa, Dig Dug tiene ya 4 juegos, el último de ellos para la Nintendo DS lanzado en el 2005. Sin duda la fama de este juego no sólo ha logrado mantenerse, sino que Namco le ha visto como uno de sus estandartes y, ya sea por nostalgia o sentimentalismo, ha procurado mantener vivo su recuerdo, algo que muy pocas compañías hacen hoy en día.

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