Contra / Probotector

Hay que luchar contra los alienígenas. ¿Who are you gonna call? Pues depende, o a la unidad Contra o a los Probotectores, y es que ya en el año 1987 la censura hacía de las suyas, aunque eso puede que sea otra historia. Nos adentramos entonces en el archipiélago Galuga, ¿nos acompañas?

1987. En las salas recreativas apareció un nuevo mueble de Konami. Contra hizo su aparición con gran éxito, motivo por el cual se trasladó a NES, Commodore 64, Amstrad CPC, ZX Spectrum y PC a lo largo del siguiente año. Este juego fue la primera piedra de una saga que aún a día de hoy nos sigue proporcionando nuevas entregas.

NES fue la primera consola en ver la adaptación de Contra, contando con directores diferentes a la versión arcade. La historia que nos proponía el juego no buscaba ser más que una excusa para pegar tiros de forma muy loca y esquivar los ataques de los enemigos. Y es justo aquí donde hay que hacer un paréntesis, y es que, como he dicho en el comienzo, Contra es el nombre del juego salvo en Europa, donde salió como Probotector, ya que la censura hizo sustituir los personajes por robots, trasladándose la acción al futuro. Contra, en su versión de NES, se desarrolla entre 1950-1980, donde un asteroide alienígena cae en el archipiélago Galuga (en Nueva Zelanda en arcade o en América en NES) desde donde esos nuevos seres intentan invadir la Tierra, algo que intentarán evitar los miembros de la unidad Contra, Bill Rizer y Lance Bean. La historia es prácticamente la misma para Europa y Oceanía, cambiando los personajes humanos por robots y trasladándose la acción al año 2633. A pesar de esto, sólo son cambios estéticos (si obviamos una historia simple), pero su jugabilidad adictiva permanece inalterable.

Gráficamente el juego era muy vistoso para aquellos años, con animaciones constantes de las olas, un puente destruyéndose y enemigos desvaneciéndose, todo a la vez. Además en algunos niveles se simula un aspecto tridimensional que da el pego de forma muy entrañable. El juego se mueve muy fluido, y eso es algo que hay que destacar, ya que necesitaremos de todos nuestros reflejos y habilidad para pasarnos los diferentes niveles, disparando a mansalva y saltando como si no hubiese un mañana. Contra es un juego difícil, sólo tenemos al principio dos vidas y los enemigos nos atacan con todo lo que tienen. Un error estúpido y adiós a la partida. Pero es por eso por lo que se vuelve tan adictivo, exige al jugador ser más hábil y el jugador se termina esforzando por terminar cada nivel, si bien es cierto que muchas veces se termina tirando más de la fórmula ensayo-error que de la propia habilidad. Aún así, Contra es muy divertido, además posee un modo para dos jugadores que aumenta los piques hasta límites insospechados.

La música está bien, aunque ahora puede ser una buena forma de tener dolor de cabeza crónico. Pese a esto, el tema central es un verdadero temazo digno de aparecer en un Bit Box. Además de esta banda sonora, el juego posee unos efectos de sonido para las armas, los ataques de los enemigos o las explosiones, efectos de sonido de 1988 que son más entrañables que realistas.

Para terminar, decir que Contra o Probotector, lo mismo da, es un verdadero juegazo de los de Konami de toda la vida. Engancharse es muy fácil y más aún jugando con un amigo. Piques y risas asegurados que harán que el tiempo vuele.

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