Earthworm Jim

Juegazo el que hoy os traemos para vuestro disfrute. Un juego protagonizado por una lombriz con mucha mala leche nunca puede ser malo y con Earthworm Jim se cumple esta norma que me acabo de inventar. Si encima dispara a seres igual de raros que él entonces tenemos una fórmula perfecta. Pasad, pasad y ved con vuestros propios ojos:

Earthworm Jim vio la luz en 1994 de la mano de la desarrolladora Shiny Entertainment, cuyo fundador, David Perry es el creador de tan extravagante personaje junto con Doug TenNapel. Jim es una lombriz que, por azares del destino, se ve embutido en un traje espacial que le dota de una apariencia y habilidades humanas y que usará para luchar contra multitud de enemigos. Desde ese momento tendrá que combatir a aquellos que quieren su traje y rescatar a una princesa, de quien no conocemos ni el nombre, muestra de que este juego es una parodia del típico héroe, que aquí está encarnado en una lombriz que va contra cualquier idea preconcebida.

El juego salió para todas las consolas imaginables, teniendo incluso versiones para las actuales consolas de sobremesa o móviles como el iPhone. SEGA Mega Drive, SNES, Game Boy, SEGA Master System, Nintendo 64… Es difícil encontrar una consola que no tuviese su ración de hilaridad de la lombriz Jim. El género es un plataformas mezclado con disparos, en dos dimensiones, contando únicamente con un modo para sólo un jugador.

Si algo llama la atención del juego, una vez hemos asimilado que nuestro “héroe” es una lombriz con mala leche, son los gráficos. Enormes y coloridos son las palabras que los definen mejor. Jim se ve muy grande, ocupando parte considerable de la pantalla, en comparación siempre con juegos de su época. Todos los niveles están repletos de colores, dando una sensación de psicodelia que ayuda mucho a esa hilaridad que desprende todo el juego. Todo en el juego es absurdo, divertido, desenfadado y  sin ningún complejo. Divierte con ese humor tan característico.

La música cumple su cometido de ayudar a ambientarnos en un juego absurdo e hilarante. Los efectos de los disparos, del látigo, de los perros atacándonos y de Jim quejándose son parte imprescindible del conjunto.

Para finalizar, recomiendo a todos jugar a este Earthworm Jim. Pero jugad sin complejos, con la sola intención de divertiros. Igual el humor absurdo que desprende este juego a cada instante no os guste al principio, pero al cabo de un rato os sorprenderéis esbozando una sonrisa cuando lancéis una vaca por los aires.

Anuncios